COMO LE DIGO QUE EL DINERO NO ME ALCANZA
Cómo le digo que el dinero no me alcanza
Por Thaís Muñoz
Fundación México Unido
Uno de los temas más espinosos en todas las parejas, sin importar el tiempo que lleven juntos, es sin duda el dinero. ¿Por qué? Porque es un pequeño-gran asunto que saca a relucir otros temas delicados como: los buenos o malos hábitos (vicios como comprar en exceso o salir demasiado con los amigos frente a ahorrar y economizar); la manera en que cada uno de los cónyuges fue educado, las prioridades de cada quien, (¿qué compramos primero, un sillón para la sala o un excusado..?), en fin.
Ya sea que trabajes fuera de tu casa y también recibas un sueldo como tu marido, o no, si administras un hogar tienes cada mes una cierta cantidad de dinero para enfrentar los gastos normales de una casa. Eso no significa necesariamente que te alcanza perfectamente para todo, y con las crisis económicas de hoy en día en casi cualquier país, es muy probable que continuamente estés inventando nuevas peripecias para hacerlo rendir de la mejor manera. Sin embargo, llega un punto en el que las “peripecias” y el deporte de cazar ofertas no es suficiente y quizás es tiempo de tomar algunas decisiones, pero juntos.
Muchas mujeres, especialmente las que trabajan también fuera de su casa (porque siempre habrá cosas dentro del hogar que nadie hace más que tú y al final aunque tengas un empleo trabajas mucho dentro tu casa) tienen miedo de hablar con sus esposos de finanzas; por diferentes razones: siempre acaban peleados; sienten que ellas no entienden mucho de cuentas y pagos; temen parecer incompetentes y derrotadas ante sus maridos por no lograr que les alcance para solventar todo; o simplemente no encuentran el momento propicio para hablar con el marido.
El matrimonio es un proyecto, una pequeña empresa que no puede formar y hacer funcionar uno solo: se necesitan necesariamente dos. Si ves claramente que el dinero que alguna vez asignaron para los gastos del hogar (que son muchos, y muy diversos) no te está siendo suficiente a pesar de tus esfuerzos o tienes dudas de estar administrándolo correctamente, no te quedes callada. Muchos hombres se quejan de que las mujeres queremos que nos lean el pensamiento y, ¿sabes algo? Tienen razón. Si necesitas ayuda debes pedirla y no querer resolver tú sola un asunto que es verdaderamente delicado y que además les atañe de igual manera a los dos.
Si tu marido te ama, es más probable que piense que eres realista, objetiva y valiente por encarar la situación que “incompetente”. En una pareja nadie es el supervisor o el “jefe” de nadie… los dos están subidos en el mismo barco y tienen la misma necesidad de mantenerlo flotando. Lo más común es que los hombres tengan mayor facilidad para ver objetivamente la situación financiera de una familia, así que confía en que dos cabezas pensarán mejor que una, y no postergues más un problema que a largo plazo puede causarte verdaderos dolores de cabeza. Recuerda que la confianza es la base más sólida sobre la que puedes construir una relación de verdad.
